Finales del siglo XX, los gráficos 3D ya están asentados, polígono arriba polígono abajo, en las videoconsolas doméstica. Se libra una batalla encarnizada entre los 32 y los 64 bits en busca de una mayor porción del mercado. Playstation tenía las de ganar, por catálogo, elección de soporte CD, exclusivas de third parties (Metal Gear, Final Fantasy…) y también por una maquinaria publicitaria que supo poner el acento en la idea moderna que representaba, frente al pasado que supuestamente abanderaban Sega y Nintendo, aunque Sony ya había hecho pinitos en los videojuegos. El primer anuncio que recuerdo de PSX fue de WipeOut, luego uno espectacular con secuencias cinemáticas de Final Fantasy VII, pero si tuviera que elegir uno sería el titulado “Riqueza Mental”

En él podemos ver a Fi-Fi, una chica futurista, a medio camino entre lo oriental y lo extraterrestre. En su época se dudó si era o no real, aunque una década después creo que está muy clara la naturaleza de la chica, siendo una persona real retocada por ordenador. El anuncio fue obra de Chris Cunningham, y contribuyó a despejar la idea de que las videoconsolas son sólo para niños. Aunque más que abrir nuevo mercado como hizo PS2 o Wii, lo que pasó realmente fue una consecuencia lógica del tiempo… Los niños habíamos crecido.