Este vídeo tiene un tiempo ya, pero cada vez que lo veo el cachondeo que desprende y las risas que causa van en aumento. Se trata de Rafael Nadal, primero en el ranking mundial de tenis en la actualidad, y Carlos Moyá que también fue número uno en 1999, y ganador de Roland Garros un año antes. Ambos tenistas se batieron en duelo en Bastad, Suecia ¿En tierra batida o pista dura? Nada de eso, fue en una cama de la habitación de un hotel, teniendo de testigos otros compañeros de profesión como Mariano Zabaleta, o Juan Ignacio Chela, y con un mando de Playstation 2 en vez de una raqueta, y jugando a Pro Evolution Soccer.

En ese contexto se invierten las tornas, y el agresivo Nadal se convierte en un inocente corderito que sufre una humillante paliza (casi un set en blanco) a manos de un Carlos Moyá en estado de gracia, y con una toalla que apenas le tapa nada. No se puede ser el mejor en todo. La rivalidad dentro de la cancha es extrema, pero a los mandos de una videoconsola adquiere límites insospechados.