gears-of-war

Hace apenas unos días durante la comic-con, Joshua Ortega, guionista de la secuela del exitoso Gears of War, habló de planes a futuro para la serie, concretamente se aventuró a anticipar 10 años de futuros proyectos con precuela incluida y toda la acción Locust que esto conlleva. “El lancer es el nuevo sable de luz”, dijo.

Al parecer estas declaraciones llegaron a los oídos correctos (¿o incorrectos?) hace unas horas, ya que el vicepresidente de Epic, Mark Rein, se apuró a acabar la felicidad de medio mundo: No hay plan de diez años para la franquicia.

En esta industria no puedes planear los juegos con tanto adelanto. Apreciamos el entusiasmo de Josh sobre la franquicia, pero no tenemos un plan de diez años. Siempre tenemos ideas de dónde queremos llegar, pero se determinan juego por juego y de acuerdo al apoyo de los fans…

Viene al caso recordar que para Bioshock ya adelantaron la intención de 5 secuelas. Siendo la contraparte extrema del modo de pensar de Epic Games.

Estas medidas lucen adecuadas de acuerdo al estilo de franquicia, siempre que tengan continuidad suena a mejor idea planear y así no cerrar la historia de mala manera o dejarla inconclusa porque el interés decayó, caso contrario con las que cuentan con un formato establecido pero sin historia continua como Final Fantasy o Zelda donde los distintos títulos no se afectan entre sí. Y ya que la última palabra la tenemos los consumidores, ¿quién tendría la razón, Joshua o Mark?