No todos los anuncios de videojuegos son tan bonitos como Fragile o Another Code, hay otros que, al ser productos menos espectaculares, deben hacerse notar de cualquier manera, porque de otra forma estarían condenados al fracaso más absoluto que puede sufrir un juego: la más absoluta indiferencia.

Es el caso de Samba de Amigo, un título desarrollado por el mítico Sonic Team en 1999 para los salones recreativos, y su posterior conversión a DreamCast al año siguiente. Era (y es) divertido, aunque su nueva versión de la mano de Gearbox Software se suma a la larga lista de juegos de Wii cuyo impreciso control llega a exasperar por momentos. Pero no es momento de juzgarle como juego, sino de disfrutar con su anuncio, como ya hicimos con Smash Bros 64.

En un principio puede parecer algo idílico ver padre, madre e hijos todos juntos reunidos alrededor de una mesa. Pero lo que encontramos es una familia aburrida, otro fin de semana jugando al mismo y aburrido juego de mesa. Bostezos, caras largas… Hasta que llaman a la puerta, y a partir de ahí jolgorio y diversión hasta que el cuerpo aguante. ¿El culpable? Un mono con maracas.