Zelda

Desde la llegada del siglo XXI, ningún año se había quedado sin su ración de The Legend of Zelda para alguna videoconsola de Nintendo. Al menos según las fechas americanas y europeas, desde el 2000 siempre hemos tenido algo de la saga que echarnos a la boca, algunas cosas tan maravillosas como Wind Waker, Twilight Princess o Majora’s Mask.

Pero este 2008 que se acaba, salvo milagro imposible de última hora, será el primer año en mucho tiempo en que nos quedaremos sin disfrutar de un nuevo juego de Link y compañía, porque Smash Bros Brawl no cuenta. Quizá el problema es que Nintendo últimamente tenía muy bien acostumbrada a la afición, hay que recordar la enorme sequía de Zelda sufrida en los noventa, con apenas 3 títulos, 1 de ellos para portátil. Esperemos que esta vez suceda algo parecido, que una larga espera merezca tanto la pena como la que tocó a su fin en 1998, 5 años después de Links Awakening, cuando vio la luz Ocarina of Time.

Y lo prefiero así, que descanse Link, reverdezcan los pastos en Hyrule y vuelva la vida al Valle Gerudo, para no desvirtuar una de las sagas más importantes, sino la que más, que Nintendo tiene entre manos.

Enlace: TheGameReviews l Vía: Kotaku