Wii

Se cumplen 2 años desde la llegada de Wii y es hora de echar la vista atrás para ver si la revolución prometida ha sido tal. En una industria poco dada al cambio real, Nintendo siempre se ha caracterizado por arriesgar, y así fue con Wii con la que intentaron una nueva vuelta de tuerca. En palabras de Shigeru Miyamoto:

Muchos de nuestros empleados inicialmente querían gráficos en alta definición. Pero todos estabamos de acuerdo en que un mayor potencial gráfico no importa si los juegos no son divertidos […] Buscabamos una consola para toda la familia.

Esas declaraciones cayeron a plomo sobre la afición. Por un lado significaban que Nintendo se apartaba de la espiral tecnológica (mejores gráficos = ¿mejores juegos?) en busca de nuevas sensaciones, y por otro se buscaba ampliar un mercado como ya se hizo con Nintendo DS. El peso de Wii reposaba en su mando, sobre el que hubo mucho secretismo, y múltiples fakes, hasta que por fin se presentó en sociedad en el Tokyo Game Show de septiembre de 2005, causando gran revuelo por lo rompedor de su concepto. Un mando inalámbrico y con reconocimiento de movimientos que amenazaba con hacer saltar por los aires la jugabilidad tradicional, y tuvo bastante eco en la industria. Tanto que incluso Sony cambió el mando inicialmente concebido para Playstation 3 por una nueva versión de DualShock con reconocimiento parcial de movimientos.

Pero dos años después es mucho el descontento con la consola. Muchos creen que Nintendo ha perdido el rumbo, se ha olvidado de hacer los grandes juegos que solía. La impresión es que sólo se ocupa de abrir nuevos mercados una y otra vez a base de títulos de corte desenfadado, alejados de la idea tradicional de un videojuego, como WiiFit, WiiMusic, Brain Training, etc… Las decepciones son algo subjetivo, no se pueden controlar, pueden estar, o no, justificadas. Pero… ¿Qué ha dado Wii de sí en estos dos años?

En primer lugar el mando. Al igual que pasó con Nintendo DS, se temía un mal uso de las enormes (sobre el papel) posibilidades de Wii. Y los presagios se han cumplido, plagando el catálogo de títulos donde el wiimote está implementado de forma muy poco natural, retorciendo el concepto original de Wii, que jugar fuera más fácil y divertido. Salvo, claro está, que se entienda divertido el intentar una y otra vez forzados movimientos hasta que el juego de turno lo reconozca.

Curiosamente son los juegos de Nintendo los que menos uso hacen del mando Wii. O tal vez sería mejor decir que son los que mejor uso hacen del Wiimote, con sutiles movimientos como en Mario Galaxy, espadazos sencillos en The Legend of Zelda, o directamente pasando de él si es que el juego así lo requiere, como en Super Smash Bros Brawl.

Una trampa en la que caímos todos fue el pensar que el reconocimiento de movimientos era total y absoluto, cualquier movimiento tendría su reflejo exacto en pantalla. Y así lo hicimos al probar Wii Sport por primera vez, pretendiendo hacer dejadas en el juego de tenis, o directos al hígado en el boxeo. Y la realidad fue otra, que si bien el reconocimiento es muy bueno, es parcial y no 1:1 como se pensó. Pero Nintendo quiere subsanar esto de la mejor manera posible, con un añadido al mando llamado WiiMotion Plus que estaba diseñado al momento de salida de Wii pero según Satoru Iwata (Presidente de Nintendo) no fue incluido de salida para abaratar el precio final. En cualquier caso con este add-on ya no habrá excusas, se ha prometido 1:1, y eso es lo que deben ofrecer.

Luego tenemos los juegos, con una de cal y otra de arena. Por un lado, por primera vez el juego de salida de una consola de Nintendo no venía del Universo Mario (Super Mario Bros, Super Mario World, Mario 64, y Luigi’s Mansion) sino de la otra gran saga de la compañía, The Legend of Zelda. Y ciertamente Twilight Princess es una obra maestra, pero no deja de ser un juego concebido para GameCube, de hecho también salió para esta videoconsola. En estos dos años las grandes sagas han ido haciendo acto de aparición con cuenta gotas, y todas con gran éxito, como Super Mario Galaxy, Metroid Prime 3, Super Smash Bros Brawl, Mario Kart, Wario Land… En el Blog de Manu, se ha hecho un repaso a las sagas de Nintendo a su paso por Wii.

Wii no deja de ser una consola de Nintendo, y como tal el grueso de joyas recae en los juegos desarrollados internamente. Las thirds parties, como sucede desde tiempos de N64, ni están ni se las espera, haciendo un vacío sonrojante a la compañía de Kyoto. Con Nintendo 64 el problema era la elección del soporte, lo limitado del cartucho frente a los 700 mbs de un CD. En GameCube la culpa fue de las ventas de la consola, y ahora con Wii, cuyo soporte es el DVD, y con unas ventas que doblan en el mejor caso a la competencia, se encuentra el mismo obstáculo. No hay juegos de terceras compañías, y cuando los hay son de una calidad ínfima, con un apartado gráfico medio peor que en la anterior generación. Afortunadamente aún caen de vez en cuando grandes joyas a modo de excepción como No More Heroes, Pro Evolution Wii, Zack & Wiki, World of Goo, y un no tan largo etcétera.

Hay catálogo, como quieren demostrar en La Gran N, y perspectivas de futuro, aunque la política de secretismo de Nintendo (emulando a Apple) no contribuya a crear un clima de confianza entre sus usuarios. Causaba vértigo ver como, hasta el último Tokyo Game Show, el catálogo de Wii para 2009 estaba prácticamente vacío. Afortunadamente presentaron una cantidad enorme de títulos para dar a las fieras, como Sin & Punishment 2, Punch-Out, Another Code, Endless Ocean 2, nueva información de grandes apuestas de thirds parties, como Monster Hunter 3, MadWorld, House of the Dead: Overkill, the Conduit, Fragile o Castlevania: Judgement Day, y algunas nuevas IP producidas por Nintendo, el caso de New Dinamic. Amén de la confirmación de nuevos Zelda, Mario, y Pikmin.

En conclusión, hay Wii por delante. Con la memoria fresca del bochornoso espectáculo del pasado E3, y mirando el catálogo previsto para 2009, la impresión es que Nintendo ha aparcado por un momento sus ansias de abrir nuevos, y necesarios, mercados volviendo a centrarse en juegos de corte más tradicional. ¿Ha sido Wii una revolución? Tal vez no, pero sí ha dado un vuelco necesario en la industria del videojuego, aquel que lo cambia todo… Para que todo siga siendo igual.