Con la que se ha montado en el anterior post supongo que estarán ustedes ansiosos por saber como ha terminado la historia. Voy a contestar rápido para entrar después en lo que realmente nos interesa. Después de rastrear la factura en el lugar donde compré la consola ha resultado que ya no estaba en garantía… por tres semanas (dos si tenemos en cuenta que llegué de vacaciones hace unos días). En el servicio técnico de Sony se han desentendido, aunque me queda la duda de si hubiera sido diferente el resultado de encontrar a otra persona al teléfono (por ejemplo al chico que me atendió muy amablemente ayer). El caso es que he tirado de técnico particular y mañana, a cambio de 75 euros, ya tendré el monolito negro de nuevo en casa nivelando la mesa de la tele (que ahora tiende peligrosamente a hacia la izquierda).

Solventado el asunto vamos al grano. ¿Cuántos de ustedes tienen en casa consolas de hace 15 o incluso 20 años que aún funcionan?. Yo pondría la mano en el fuego por la NES que compré a finales de los 80. Cierto es que el paso de los cartuchos al CD/DVD/Blu Ray ha disparado las estadísticas desde mediados de los 90 pero, tal vez me equivoque, asocio más los fallos de la PSX (aquello de ponerla de lado o incluso boca abajo para que funcionara) al trasteo que se trajo el personal con las consolas modificadas para correr juegos piratas. Lo de la Play 2 por ejemplo se subsanó después de una primera tirada realmente mala, de hecho, la mía aún funciona y sólo ha necesitado de un par de limpias de la lente en todos estos años.

Así las cosas, ¿qué demonios está pasando?. He hablado en estos días con técnicos que a la pregunta de si estos fallos son o no habituales me han respondido con: es que las lentes que está utilizando Sony no parecen demasiado buenas, haciendo posteriormente mención a que las de la Wii tampoco es que sean para tirar cohetes. A mí esto me parece que es jugar con fuego.

Tengamos en cuenta la situación actual. Entre otros factores, Sony ha ganado la guerra por el nuevo formato de alta definición gracias al caballo de Troya que ha sido la PS3. Son muchísimos millones invertidos en investigación y desarrollo como para poner en la calle un producto que no parece hecho para durar, por el contrario, debería ser su producto más mimado (creo que todos recordamos aquellos retrasos en la salida de la consola debidos a la fabricación precisamente de la lente). En mi trabajo (este no, el otro), hasta ahora se me había llenado la boca recomendando a los no jugadores la Play3 como el mejor reproductor Blu Ray del mercado, ahora sinceramente, tengo mis dudas.

Deseo de verdad que esto se solucione, que por el bien de todos (incluida Sony, que nos ha regalado tantísimos buenos momentos con un mando en las manos) sólo sea un espejismo. Lo mismo digo de las demás compañías. Y es que tal vez la carrera que supone el llegar cuanto antes al mercado para adelantarse a los competidores puede resultar contraproducente. La Saturn recibió en su momento críticas porque las prisas habían obligado a Sega a poner en la calle una máquina a medio hacer; posiblemente el anillo rojo de la muerte no hubiera causado estragos entre los usuarios de 360 si se hubiera tomado algo más de tiempo antes de sacar la consola; por parte de Sony, he escuchado en más de una ocasión que el sistema Blu Ray está realmente aún en pleno desarrollo, y que la urgencia por frenar al HD-DVD de Toshiba acortó de forma drástica las fechas para asaltar el mercado.

Me quedé helado hoy con el comentario de un vendedor de consolas cuando se enteró de que la mía había fallado tras un año de uso: pues has tenido suerte, a mi primo le duró tres meses. Bien pensado después y viendo como ha evolucionado el asunto, al final ha resultado que la suerte la tuvo ese chico y no yo.