Título: Braid Plataforma: Xbox 360 (Próximamente PC) Desarrollador: Independiente Sitio web: http://www.braid-game.com/ Fecha de lanzamiento: Agosto de 2008 Precio: 1200 Microsoft Points Género: Plataformas y Puzles

No es frecuente en este mundillo, en el que predominan los “clichés” y cada juego parece una copia de otro anterior, que aparezca un título cargado de tanta frescura y originalidad como la que nos trae este Braid.

Braid llega al bazar de Xbox Live con la intención de reinventar el género de los juegos clásicos de plataformas, y lo hace añadiendo un elemento nuevo, la manipulación del tiempo. Es cierto que esto de modificar el tiempo ya lo hemos visto antes (el ejemplo más claro es el “Prince of Persia: Sands of Time”), pero Braid va un paso más allá, retorciendo este concepto, ya que en cada nivel el tiempo se deforma, estira o encoge, de una forma particular.

Tras ver la enorme calidad del título, cuesta creer que Braid es el proyecto independiente de una sola persona, Jonathan Blow, aunque ha contado con la ayuda del premiado dibujante David Hellman para impregnarle una estética muy particular: cada escenario parece un dibujo, una acuarela, un cuadro impresionista que se va creando, creciendo y deformando con nuestro paso.

En cuanto al argumento, el juego nos presenta a Tim, un chico en la búsqueda de su princesa. Breves pasajes al comienzo de cada nivel nos irán descubriendo cómo Tim llevaba toda su vida esperándola, cómo la encontró, y cómo por un pequeño descuido lo perdió todo. Blow juega también con nosotros a la hora de contarnos este cuento, ya que una vez más, se nos presentará manipulado en el tiempo, de forma que estos breves pasajes pueden parecer inconexos al principio y hasta no terminar el último nivel no podremos cohesionar la historia completa (cuyo final, por cierto, queda bastante abierto a distintas interpretaciones).

En el plano jugable, que es el que más nos interesa, hay que aclarar que pese a que Braid aparentemente es un juego de plataformas, no hay que concebirlo como tal, sino como un enorme puzzle que debemos ir resolviendo con nuestro ingenio. A lo largo de los niveles hay repartidas piezas de este puzzle que deberemos ir recolectando, siendo algunas un verdadero reto para el jugador.

Desde el principio contaremos con la habilidad de dar marcha atrás en el tiempo en cualquier momento, pero cada nivel presentará unas condiciones únicas que tendremos que aprovechar para la resolución de los puzzles que presenta. Así, hay niveles en los que podremos crear pequeños “anillos” alrededor de los que el tiempo pasa más despacio, otros en los que el tiempo corre hacia adelante o hacia atrás dependiendo de la posición en la que nos movamos, y otros en los que un “desfase temporal” hará que una copia de nosotros repita nuestros movimientos.

Uno de los detalles que encuentro más cuidados es el de la banda sonora. Sus envolventes melodías, con toques celtas, nos acompañarán durante toda la aventura, también serán alteradas por el tiempo de la misma forma que se altere al personaje principal. De este modo, las oiremos ralentizarse y acelerarse, e incluso sonar del revés. El resultado, en su contexto, queda completamente natural. Los efectos de sonido, sin embargo, no destacan por su variedad, y simplemente cumplen con su función.

Otro detalle curioso es cómo vamos dándonos cuenta de que Braid está cargado de homenajes a los juegos de plataformas clásicos. Sin ir más lejos, como comentaba, el protagonista va en busca de su “princesa”, y al final de los niveles se le informará de que ella está en otro castillo. Hay una pantalla que nos recordará mucho a la recreativa de Donkey Kong, e incluso repartidas por los escenario hay tuberías verdes de las que saldrán plantas pirañas similares a las de Super Mario Bros.

El gran problema que se le puede achacar a Braid es su escasa duración. Incluye sólo 6 niveles, y a pesar de que la recolección de algunas piezas de puzzle requiere que nos quebremos la sesera, una vez terminado el juego, deja con ganas de más. Como aliciente para su rejugabilidad, se desbloquean pruebas contra-reloj de algunos niveles que suponen un gran reto (y que los amantes de los logros deberán superar para así obtener el último de ellos). También se han incluido en el juego 8 estrellas ocultas, que sólo los más brillantes jugadores podrán encontrar. Su recolección, que os puedo asegurar que no es nada fácil, requiere grandes dosis de paciencia y habilidad.

Con todo esto, Braid se perfila como una de las mejores opciones del catálogo del bazar de Xbox Live. Aclamado por la crítica, con un impecable diseño artístico y unos puzzles que suponen un verdadero reto, sólo le podemos criticar su escasa duración, y quizás también su precio, algo más caro que el resto de los juegos del bazar: 1200 puntos.

No tener una Xbox ya no es excusa para disfrutar de esta obra maestra, ya que su lanzamiento en PC está previsto para antes de que termine el año, e incluso se está rumoreando su posible adaptación para PSP.