Nietzsche era un tío tan chulo que, además de dictaminar la muerte de Dios, fue capaz de decir de sí mismo que era tan importante como para dividir la historia de la humanidad en dos mitades bien diferenciadas. Si para definir tu juego utilizas una referencia a Nietzsche que además alimentas en las entrevistas, o eres Kojima hablando de su próximo MGS o de verdad tienes detrás un título que sea tan ambicioso como el propio filósofo alemán.

Too Human ha sido de esos proyectos que se han eternizado en el tiempo y que parecían condenados por la maldición de Duke Nukem (ya saben, 10 años en el limbo, suma y sigue). Pues bien, por fin en la calle, las primeras notas recopiladas en Metacritic arrojan de balance una media nada complaciente: 65. Como ecce homos se tienen que haber quedado en Silicon Knights.

Sin querer ejercer de anticristo lo cierto es que cuando un proyecto se prolonga tanto en el tiempo en la mayoría de los casos implica indecisión, replanteamientos desde cero, angustia, inseguridad y un largo etcétera de penalidades. Vamos, que estos chicos lo tienen que haber pasado realmente mal.

Cual caminante y su sombra, prensa y público (sobre todo prensa) han seguido de cerca el proyecto realizando conjeturas sobre qué demonios pasaba con Too Human. Los periodistas, más allá del bien y del mal, ya se habían dedicado ha crucificar el juego incluso antes de estar en las tiendas. Esperemos que este no sea el crepúsculo de los ídolos y que estos caballeros de silicio sean capaces de levantar cabeza tras sufrir un varapalo de esta magnitud. Después de todo no son súperhombres, tan sólo humanos, demasiado humanos.