Sí señores, aunque estemos todos muy a gusto aquí en esta burbuja que se alimenta de videojuegos, emociones personales y ferias del ocio interactivo que mueven millones de dólares hay todo un mundo ahí fuera.

Y es que es curioso cómo cambia la importancia de las noticias según la perspectiva desde donde se miren. Si en nuestro maravilloso reino el E3 ha sido el evento del WMP de Wii, de un Final Fantasy XIII que rompe sus ataduras o del aumento del disco duro de la PS3, en el mundo real lo que más ha llamado la atención es el asalto de compañías como Sony al mundo de la televisión o a la descarga y alquiler de películas.

He leído en medios impresos y digitales sobre este tema y pienso que en las cadenas de televisión tienen que estar muy asustados. Todo lo que se mueva a través de la red o se dedique a ocupar la pantalla de un televisor con otra cosa que no sean programas de TV es un peligro para los ingresos de las cadenas.

Y es que Microsoft y Sony con las descargas de series y películas, el sintonizador TDT de PS3 que permitirá (espero) grabar en su disco duro y la Wii con su cómodo navegar por Internet gracias al Wiimote son un peligro para los 20 ó 30 minutos de publicidad que nos cuelan (ilegalmente además) cada dos por tres en las cadenas de televisión.

Algunos ven en esta incursión de las consolas en el mundo televisivo la verdadera razón de la continua demonización de los videojuegos por parte de las millonarias cadenas. Una forma de juego sucio que retrasa la normal aceptación de este medio que tanto queremos por parte de la sociedad en general.

Por mi parte seguiré haciendo lo mismo cuando llego a casa tras el trabajo: enciendo la tele, hago un zapping de 15 segundos, veo que no hay nada ni medianamente potable, enchufo mi Wii y me dedico a navegar por la red viendo y leyendo lo que realmente me interesa.