Esto es lo que pasa cuando juntamos a un montón de ingenieros frikis en un laboratorio lleno de aparatos, cables, ordenadores y una consola con el Guitar Hero III, y los dejamos ahí dentro encerrados hasta que se aburren.

Exacto, se montan un robot para jugar al Guitar Hero contra él. Y aunque juega de escándalo, con una precisión enorme, no es perfecto al 100%. Si queréis saber cómo acabó el duelo viciado VS máquina, tenéis que ver el vídeo.