Dada la escasez de Wiis, algunos analistas estiman que la compañía japonesa está perdiendo alrededor de unos mil millones de dólares por el número de consolas que no se podrán vender estas navidades, sin contar los juegos que tampoco se podrán colocar oportunamente. Pero ojo, que dejen de ganar, para nada quiere decir que pierdan. De todas formas, la cifra se me antoja un poco exagerada.