Eso es lo que deben de pensar en Sony, cuyo departamento de juegos ha facturado unas pérdidas de $841 millones en el segundo cuatrimestre del año fiscal. Una cifra que dobla los $381 millones de pérdidas del mismo periodo del pasado curso. Al parecer la razón principal es el precio de venta de una Playstation 3 que de momento no cubre ni los costos de producción. De todos modos Sony ha logrado sobreponerse a los problemas de la marca Playstation. Si el año pasado la compañia perdía para estas fechas un total de $182 millones, este año ha logrado obtener unos beneficios de $787 millones. Calderilla.









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