
Es por todos conocido que la Iglesia (y con esa pequeña palabra englobo a todos las religiones) no suele llevarse bien con la familia videojuegos. Usualmente no se pueden ver ni en pintura, por todos lados conocemos incidentes como la vez que Resistance y la Catedral de Manchester se encontraron en la misma fiesta o aquella otra en que el jefe de la familia católica (alias el Papa) expreso en público lo mal que le caen los videojuegos en general.
Pero ahora resulta que hay un cierto primo llamado Halo 3 que a la iglesia le empieza a caer bien sobre todo por aquello de que les gusta a todos esos jóvenes a los que ir a misa les vale cacahuate. Y ¿qué han hecho los ministros, pastores, etc? pues habilitar espacios con televisiones y consolas preparadas con el famoso juego àra de esa forma mantener a los chicos ilusionados con ir todos los domingos y fiestas de guardar a misa.
Y es que todo aquel rollo anti juegos “violentisimos” no cuenta cuando se trata de ganar adeptos y la hipocresía alcanza magnitudes titánicas cuando nos encontramos con que se permite que chicos menores de 17 años participen de las Halo Nights.
En fin que prefiero esta nueva actitud de paz, pero algo me dice que solo va a durar lo estrictamente necesario y que en menos de lo que esperamos ambas familias vuelvan a sus habituales posiciones.
Enlace: Thou Shalt Not Kill, Except in a Popular Video Game at Church | Vía: Joystiq




NO se cual es la gran noticia, soy cristiano y es normal que me reúna con mis amigos cristianos y juegue mis videojuegos, HEY somos gente normal no SOMOS de otro planeta, que onda
La gran noticia es que sé este utilizando los mismos videojuegos de los que se habla constantemente mal para atraer a los jóvenes a las iglesias.