El otro día tuve la oportunidad de echar un vistazo a Mass Effect, un juego de rol que se pone a la venta en exclusiva para 360, el próximo 23 de noviembre. Lo cierto es que se nota la mano de Bioware en el desarrollo del juego -la presentación fue hecha por Greg Zeschuk, presidente de la compañía-, y que no son unos novatos en el diseño de este tipo de juegos, envueltos en una compleja historia y arropados por un entorno enorme y llamativo.
Mass Effect se desarrolla en un futuro en el que habrá que formar un escuadrón de élite que evite que una raza robótica acabe con la galaxia. Para ello, nos meteremos en la piel del comandante Shepard, para tomar críticas decisiones que cambiarán el rumbo de la historia.
En este juego, las decisiones y el carácter son los protagonistas de principio a fin. En el mismo momento que iniciamos el juego, podemos modificar los rasgos del comandante, e inclusive decidir si será una mujer o un hombre. Dicha personalización también pasa por el carácter de Shepard -bondadoso, astuto, diplomático, temperamental…- y por sus habilidades, que influirán mucho en el desarrollo de la trama.
A medida que avanza el juego, habrá que tomar decisiones acorde con dicha personalización, que incluso pueden chocar con la moral. Esto hace que cada una de las personalizaciones que realices, te hagan jugar de una manera diferente, y esto, al menos hace las cosas divertidas y alarga bastante el juego.

