Si lo de ayer no fue suficiente, aquí está la prueba de que el nintenderismo es una enfermedad. Lo peor es que se expande de mala manera. Vean, vean…

Yo de verdad espero que sean de mentira -estos lo parecen-. ¿Se imaginan con un par de mandos en el pecho cuando tengan 80 años? Grotesco, desde luego. Lo es, incluso si piensas en el sexo con alguien que lleve tatuado un mando de consola vieja.

Enlace: The 1st SNES controller tattoo I’ve seen