Siempre soñé con llevar una banda sonora incorporada para todo, incluso para pegarme. Si durante mis años de colegio hubiese tenido a un grupo de freakies que me animaran interpretando una canción que me motivara a ser una máquina de pelea, la historia sería diferente…

Todavía recuerdo un día en el que un compañero se peleó, y se animó a sí mismo gritando: “Hadoken”. Aquel año dejó el colegio, evidentemente.

Enlace: Mortal Kombat in Central Park | Vía: GayGamer