¿Conocen ustedes alguna institución que se meta demasiado donde no le llaman? Dejando a la Agencia Tributaria a un lado, por supuesto me refiero a La Iglesia. Lo más reciente que ha hecho la Iglesia Inglesa es amenazar a Sony con emprender acciones legales, si la compañía no retira de las tiendas el juego Resistance: Fall of a Man, y luego piden disculpas.

¿La razón? Pues que en el juego se pueden agujerear a tiros un par de traseros en plena Catedral de Manchester. Sí, dije bien: en el juego. Luego como decida entenderse cada uno con su fe y su religión es otra cosa. Según un responsable de la Catedral:

“Estamos conmocionados de ver que un lugar de aprendizaje, oración y patrimonio es presentado al mercado de la juventud como un lugar donde se pueden disparar armas”, ha resaltado Govender. “Este es un asunto importante. Para muchos jóvenes estos juegos ofrecen una realidad distinta y ver armas en la catedral de Manchester no es el tipo de vínculo que queremos tener”, ha añadido.

Vamos, que prefieren que los jóvenes desequilibrados entren desarmados en la Iglesia. Así se dejan hacer cosas fácilmente. Digo yo, no sé.

Enlace: Sony se topa con la Iglesia de Inglaterra por un juego de la PS3