Como las noticias brillan por su ausencia el día de hoy he decidido aprovechar este espacio para mostrarles cosas relacionadas con el mundillo de los videojuegos con las que podemos decorar la casa, la oficina, y a nosotros mismos.

Voy a empezar con la oficina, un elemento importante en tu escritorio es un porta-tarjetas de presentación para tenerlas siempre bien ordenaditas y dar muy buena impresión. Si tu trabajo te lo permite (si eres un alto ejecutivo dudo que a los clientes les impresione) puedes adornar al estilo Pac-Man o al estilo retro

Si tienes una mesa o un espacio grande que rellenar y no sabes con que siempre puedes comprarte un Atari como el de la imagen.

Es algo que no te servirá para nada pero se ve bonito. Solamente recomendado para gente con mucha autoestima y que no se amilane si el vecino de la esquina se le queda mirando con cara de: eres la persona más friki del universo.

Si lo tuyo es más en plan manitas y tienes la habilidad y el tiempo necesarios para ponerte manos a la obra entonces te recomiendo que empieces por crearte un maravilloso monedero estilo retro. Eso si, tendrás que sacrificar uno de tus controles antiguos de NES pero el resultado valdrá mucho la pena. Los chicos de Instructables nos dan todas las instrucciones necesarias para crear uno igual al de la imagen.

Una camiseta extra para la colección nunca viene mal, la que pueden ver a su derecha pueden encontrarla en public domain que tiene una colección retro muy nice.

Por cierto en hipertextual contamos con Monkeyzen un blog dedicado a los placeres del consumismo puro y duro donde Manu hace un excelente trabajo encontrando todas aquellas cosas que no deseamos solo porque no sabemos que existen. Yo siempre que quiero una blusa nueva me paso por ahí.

Por último para todos aquellos amantes del cafe como yo, estas tazas con forma de chocobo le pueden alegrar el día a cualquiera. (Si eres cafe-compulsiva entonces te puede alegrar todo el día)

Eso si cada una vale 18 dolares así que como seas tan patosa como yo mejor que lo dejes para otro día.