Manu habla de una exposición de cartuchos de Famicom realizada en Tokyo. Algo que no sale de lo normal de no ser por este cartucho…

A falta de saber cual es el principal objetivo de este juego, no me queda duda, que sólo con la carátula y una buena promoción, habría salvado al robotito vilmente recordado. Claro, ahora con el Wiimando, tu mismo puedes hacer el trabajo sucio.