En un momento en el que los gráficos juegan un papel tan importante juegos como Tangerine Panic nos demuestran que se puede ser refrescante y novedoso sin estar basado en las últimas tecnologías.

Esquivar pelotas nunca fue tan divertido, el control sencillito y lo más importante es muy entretenido, tanto que el único punto malo que le encuentro es que cuesta trabajo volver a lo que uno estaba haciendo antes de que se te cruzara en el camino.

No he podido pasar de los 161 pero prometo superarme ¿Cual es tu máxima puntuación?