Games Radar ha entrevistado a 8 vendedores de diferentes tiendas de videojuegos para descubrir lo que hay detras del mostrador. De este artículo que pueden leer al completo aqui he sacado unas cuantas verdades:

  1. Los vendedores de videojuegos no son nerds (ellos así lo proclaman, nada de gafas de pasta ni de jugar D&D al salir del trabajo.)

  2. Algunas compañias de juegos pagan por “empujar” un poquito su titulo (así que ya sabes si te intententan meter el Barbie y la Magia de Pegaso por los ojos huye)

  3. Los vendedores de videojuegos no juegan todo el tiempo. (jaja…¿era en serio? que mal rollo)

  4. Las madres son seres que no tienen idea alguna de videojuegos y solo buscan hacerle perder tiempo al vendedor y comprar lo más rápidamente posible el regalo de cumple del bebe.(mi madre no aplica, sabe más de videojuegos que yo…bueno no tanto pero casi)

  5. La mayoría de los consumidores son hombres de entre 18 y 25 años.

  6. El mejor momento para obtener clientes histéricos es navidad

  7. Los Fanboys existen (Y yo que pensaba que todo era un plan maniaco de algún internauta aburrido)

  8. La mejor manera de conseguir ayuda es comprar en el mismo sitio al mismo vendedor, si te vuelves regular ganas.

  9. Es un empleo mal pagado y se tiene que aguantar mucha mierda (pero los vales de descuento valen la pena)

  10. A pesar de todo lo anteriormente dicho nadie se arrepiente de tener este trabajo.

Como alguien que ha experimentado de primera mano lo de vender videojuegos tengo que decir que mis experiencias no son tan terribles. Es cierto que de vez en cuando te encuentras con el típico patán o la madre histérica en navidades que quiere que le saques de la nada la Wii que no reservo. Pero al menos en mi caso habian más aspectos positivos que negativos. Jugaba muchisimo (aun juego cuando voy a casa de vacaciones) todas y cada una de las consolas habidas y por haber. Conoces mucha gente con tus mismos gustos. Puedes tener los juegos y consolas de moda mucho antes que los demás. Y lo mejor de todo es que te pagan por hacerlo.
Eso si, es mucho trabajo, sobre todo en navidades, ahora ya hay muchas tiendas que venden estos productos pero recuerdo un año en especial en el que tuvimos que repartir números (en ese entonces no se hacían reservas) porque la gente se peleaba por la PS1, hubo dos clientes que literalmente se golpearon. Y nosotros que no nos dábamos abasto. Pero esos tiempos han quedado muy atrás. Benditas sean las reservas.