Usualmente este conjunto de palabras es usado por todos nosotros para indicar que nos encanta una consola, pero hay un hombre que se lo ha tomado de manera muy pero que muy literal y se ha escabechado al compañero de parranda por romperle la PlayStation.

Cabe mencionar (y es muy importante) el hombre estaba bebido y hasta arriba de drogas, porque vale que nos gustan los juegos pero no tanto para terminar en la carcel. Aunque yo conozco alguno que mataría si alguien le destroza la PS3 nueva… en fin.

El hombre ha sido condenado por un tribunal escoces a cuatro años de carcel (que barata sale la vida de un hombre)

No es por nada pero que malas noticias estoy posteando hoy… a ver si espabilo un poco y cambio el chip porque como siga así el día…

Broken PlayStation murderer gets four years