Me encanta cuando un bocazas que no tiene ni idea de la industria del videojuego, opina sin saber y además queriendo dar cátedra. El “señorquedeberíacallarsesiempre” de este mes es un tal Enrique de Diego, que propone hacerle un boicot a los videojuegos:

Desde Radio Intereconomía, he abierto lo que he dado en calificar de cruzada –me va el ánimo templario- contra los poderosos intereses económicos de la industria del videojuego, una parte de cuyos productos parecen pensados por psicópatas para psicópatas. Voy a promover un boicot a algunos de esos videojuegos más deleznables que son consumidos por adolescentes en sus casas y en los cibercafés.

A este paso, se hará un videojuego en el que eres el jefe del campo de exterminio de Auschwitz y tienes que exterminar al máximo número de judíos en el menor tiempo posible.

Hay que rebelarse contra esta corrupción terrible de la adolescencia y de la juventud. ¡Boicot! Asumamos los padres nuestra responsabilidad. Hablemos con otros padres para que no se compren videojuegos de ultraviolencia y sadismo.

Y yo agrego, hay que rebelarse contra esos que quieren imponernos lo que debemos hacer. Por supuesto que existen clasificaciones por edades y que los padres deben tener cierta responsabilidad en lo que juegan sus hijos, pero por favor, no me venga con el cuento de cada navidad de la violencia extrema, que ya no cuela.

Si Edmundo, Miguel o yo somos unos psicópatas, no tiene nada que ver con los videojuegos. Tendrá que ver con las drogas, con las malas compañías o con una obsesión con las chicas… Pero nunca por una partida del Gran Theft Auto.

(Vía HardGame2)