Los encargados de una tienda allá en Omaha, Nebraska, decidieron que era mejor que esas PS3 que tenían, fueran donadas a la caridad, en vez de tener a todo un grupo de fans enardecidos por no obtener la suya, o evitar las filas afuera del establecimiento.

En realidad no era un cargamento muy grande, pues sólo tenían 3 para vender, y me imagino que no tomaron pre-ordenes, aún así, creo que seguirá habiendo fans enardecidos afuera del establecimiento, lanzando bombas molotov o algo por el estilo. Ya ven que los Sony-eros, así como ellos se ponen, tienden a ser muy agresivos.

(Vía digg)