y la cagó en grande, porque la compañía había anunciado que estaría recibiendo pre-ordenes en su sitio web, lo cual supuestamente fue un malentendido, y tuvieron que borrar la lista de todas las personas que habían hecho esto.

A estas personas, se les notificó por email que no serían respetadas sus ordenes, que se aguantarían las ganas de tener en sus manos una de esas muy codiciadas consolas y como compensación, recibirían un cupón de 10 dólares.

Claro, la institución encargada del servicio al cliente, recibió cientos de quejas después de este hecho.