En 1999 Sony era una compañía molona, que además se había aprovechado de los fallos de Nintendo y Sega. Justo en aquel año, apareció este spot, que tal y como dicen en Llámame Lola; sorprendió por ser el primero de una consola, dirigido a un público adulto.
Vemos que el sentimentalismo siempre irá de la mano con los anuncios de Sony, aunque al menos aquí no salen muñecos diabólicos.


es un gran comercial, pero me quedo con los anuncios fumados del ps3 son los mejores,no tiene igual