Tal vez recuerden hace unos días que Jack Thompson —ese legislador gringo que no quiere a los videojuegos— estuvo presumiendo de esa demanda que hizo el juez para probar Bully, y dar un veredicto si el juego sería prohibido —al menos en Florida— o no.

El juez ya ha dado su veredicto, y considera que el juego es sumamente violento, pero no tanto como lo que se ve todos los días en la TV, por eso mismo, no será prohibido o algo por el estilo.

Así que ahí lo tienen, -1 para Jack Thompson.