Cuando te gastas más de 600 Euros en una consola, es que te pones tonto y exiges que traiga todos sus accesorios. Pues vas listo con la PS3, que no vendrá con el cable HDMI.

Vale, quizás te importa un bledo porque no tienes una super televisión de alta definición, pero imagina que sí: El dinero de la tele más el dinero de la consola y ahora súmale el dinero del cable. ¡Vaya manera de tirar el dinero!

Esto me suena a la historia de la aerolínea que recortó gastos quitando una aceituna del menú. O mejor aún, me suena a aquella consola portátil que venía con una miserable memoria de 32 Mb -equivalente a nada-.

(Vía Gizmodo)