Sí, me gusta el rollo consumidor de nuestro blog hermano Monkeyzen, pero todavía no tengo el suficiente valor para salir a la calle con semejante hebillota. Que sí, que es digna de cualquier jugón, pero seguro que se ve a simple vista en la Estación Espacial Internacional.

El dueño es un coleccionista de hebillas de cinturón tan pintorescas como esta, que por cierto costó 10 dólares.

(Vía Kotaku)