Ya en otras ocasiones, nos hemos hecho eco de las raras mutaciones que sufren algunas DS por culpa sus maniáticos dueños. Y si las anteriores eran horrorosas, esta además es muy cara.

El horror este cuesta 390 dólares, porque aunque parezcan lentejuelas son carísimos cristales Swarovski. Sinceramente, a menos que seas un rapero de Philadelphia y sea un regalo para tu novia, estarás de acuerdo conmigo en que esta consola es el ejemplo perfecto de otra estupidez que sale cara.

(Vía Kotaku)

(¡Gracias Eduardo!)