En Japón, como sociedad tecnológica avanzada, disfruta desde hace unas semanas de P-TV, o lo que es lo mismo, un servicio de TV para PSP basado en la descarga de contenidos.

¿Quién está detrás? Por supuesto: Sony -esos graciosos del Rootkit-. Resulta que al servicio sólo le falta llamarte ladrón: todos los vídeos están protegidos bajo DRM, ejecutables por un período determinado entre 5 y 30 días, y además sólo puedes comprar uno a la vez.

Y hasta aquí, queridos lectores, un ejemplo de otro fracaso en la política de contenidos digitales de Sony.

(Vía Joystiq)