La compañía pospone definitivamente el juego de acción táctica, mientras evalúan las oportunidades de utilizar las capacidades de las consolas de nueva generación.

Durante estos meses, los desarrolladores evaluarán las posibilidades que le ofrecerán los nuevos sistemas -Xbox 360, Revolution y PS3-, para así cumplir con las expectativas.

Esto quiere decir, que el juego se retrasa bastante, y ya se empieza a perfilar como el Chinese Democracy de los videojuegos.

(Vía Joystiq)